costumbres argentinas..

Hace muchísimo que la inspiración se me fue, que busco un tema sobre el cual escribir.   He tenido alguna que otra idea, pero hay una cosa que hace rato me da vueltas por la cabeza y necesito expresarla. Ahí va…

Un conocido, con el cual no tengo relación cercana pero tenemos una amistad en Facebook, está viviendo en Alemania. Es muy interesante ver su muro, me gusta a lo que se dedica y muchas veces concuerdo con lo que dice. Pero…. (sisi, siempre hay un pero) tengo que admitir que muchas veces me enoja leer a este muchacho.

Él escribe con cierta frecuencia lo contento que está con su actual trabajo. Reiteradas veces elogió y se maravilló de la gente de este país y su cultura. Más de una vez, directamente o entre líneas , pude observar la comparación entre Argentina y Alemania, en la que por amplía mayoría, siempre salimos perdiendo.

Yo no quiero criticar a este chico en particular ni juzgar sus opiniones. Quiero escribir sobre los sentimientos que me nacieron al leer sus publicaciones.

Hay muchas cosas que adoro de Alemania. El funcionamiento de las cosas, el orden, la puntualidad, el respeto. Me gusta caminar por la calle  sin temor a que me roben, me gusta poder dejar la bici en la puerta de mi casa (con un candado pedorro) y que no haya rejas en las ventanas.

Disfruto mucho de vivir acá, pero no nos confundamos, ningún país es perfecto. 

Puede ser que nuestra querida Argentina esté un poco más lejos que otros países en cuanto a alcanzar la perfección. Es real que la avivada y la corrupción va del primer al último escalón. Indigna y avergüenza que no podamos crecer como nación, ya que  los responsables de manejar al país no sólo no son trigo limpio, sino que por lo general son los que más embarrados están.

Lejos estamos de una política y economía admirables. Lejos estamos de la mejor educación. Lejos estamos de la pobreza y desnutrición cero.

Y la lista sigue, sigue, sigue. Pero nunca va a acabar esa lista si nos vivimos comparando y achicándonos ante el mundo. Nosotros también tenemos cosas buenas. Alemania, Europa, las potencias mundiales.. si, muy lindo todo, pero hablemos de los lazos afectivos. Por qué no hablamos del amor?, por qué no hablamos de amabilidad?. NO confundamos respeto con amabilidad.
En Alemania podrán ser muy respetuosos, pero no va a haber día que me acostumbre a esa frialdad del saludo con la mano, incluso entre mujeres. No va a haber día que me acostumbre a escuchar que Joel llame a sus padres por los nombres, en vez de papá y mamá. Hablemos de que no saben abrazarse ni entre amigos. Es como ver a dos desconocidos queriendo quererse. Todo muy incómodo. Y hablando de incomodidad, no olvidemos mencionar esta costumbre boluda de que entre ex-parejas somos todos amigos. No me vengan con la madurez, que la costumbre. Son unos fríos de mierda que no entienden que la otra persona tiene sentimientos. Qué necesidad hay de estar en el mismo entorno que los ex?, por qué tengo que entablar una relación con alguien que estuvo en la cama con mi pareja?, por qué tengo que ser amiga de quién fue antes los “te amo” y los proyectos que hoy tiene conmigo?. No quiero, loco. Y me pueden llamar inmadura, pendeja, lo que quieran. Pero si no quiero no quiero, y punto. Me cuido, esta mal?. Una amiga me dijo una vez, por qué bancarse una situación incómoda y que duele?. Bueno… a mi me parece un gran caretaje.

Hablemos de que no puedas ir a ver a tu abuela de sorpresa, de que tengas que tener una cita hasta para tomarte un té. Hablemos de la poca espontaneidad. O mejor no critiquemos a Alemania o al país que fuera. Mejor elogiemos nuestras costumbres. Hablemos de lo lindo que es decirle a tu mejor amigo, “che estas en tu casa? paso un rato y nos tomamos unos mates”, hablemos de lo lindo que es tener una puerta abierta en todos lados, no importa la hora. Admiremos esa facilidad que tenemos de entrar en confianza, de darnos un abrazo, de saludarnos con un beso sin que parezca que nos tropezamos con el otro. No nos avergoncemos de decir muchos insultos y tener sangre en las venas. Valoremos tener la capacidad de expresar lo que sentimos, de dejar bien en claro cuando estamos felices y cuando estamos enojados.
Hablemos, por favor!!!, de lo maravillosa que es la merienda, de juntarse con tus compañeritos después de la escuela. No olvidemos los geniales pijama party, y que tus amigos se vuelvan parte de tu familia. Tengamos como ejemplo esas familias pegadas, que siguen juntándose los Domingos a comer. Agradezcamos por esos abuelos y tíos de fierro, que se desviven por sus nietos y sobrinos aprovechando cada momento para verlos.

El valor de la familia y amistad que existe en Argentina, me enorgullece hasta la médula.

Alguno lo tomará como una pavada, pero yo necesitaba expresarlo y aunque sea una vez dejar bien en alto nuestros colores, porque en eso no nos gana nadie.

Salud!

 

 

Argentontos

Hace días el tema Messi invade las redes. No pensaba escribir al respecto, porque como siempre ya está dicho todo. De un lado y del otro. Desde los que hablan con admiración hasta los que hablan con odio. Todo se dijo. Pero bueno, por qué guardarme mi opinión?

Sin dar muchas vueltas, somos unos tontos, viejo.

Criticando al mejor del mundo… Qué les pasa?.

Si gente, a mi también me hubiese encantado gritar un gol de Messi en una final en vez de en cuartos. A mi también me hubiese encantado ver una pelota suya clavándose en el ángulo contra Alemania en vez de contra EE.UU o Iran o Bosnia o la mar en coche. Pero bueno, los grité y disfruté igual. Disfruto de verlo jugar, pero sobretodo disfruto que no le envidio a otro país el jugador, esa magia que veo tiene puesta la celeste y blanca.

No soy una fanática del fútbol, pero si soy fanática de Argentina. Desde chica me apasiona ver jugar a la selección, ver la copa Davis y mi competencia preferida son los Juegos Olímpicos. Por qué?, porque están todos los deportes juntos, representando al país.
Será que me hubiese encantado ser deportista y representar mi bandera, por eso disfruto tanto verlo.
Recuerdo como si fuera ayer Atenas 2004, que Argentina ganó la medalla de oro en fútbol y basquet. La felicidad que tenía. Escribía en una agenda a qué hora jugaba algún argentino, y si tenía que faltar a la escuela para verlo, faltaba. Y si tenía que levantarme a las 3 de la mañana para ver a un total desconocido (para mi) que competía en canotaje, lo hacía.  No me importaba si era Carlitos Tevez o el vecino de la vuelta, me importaba que tenía puesta la camiseta de mi país, y eso me pareció siempre motivo suficiente como para alentarlo y emocionarme junto a ellos.

No entiendo por qué critican tanto. Porque una cosa es la opinión, te gusta o no algo o alguien. Punto. Pero de ahí a matarlo, a analizarlo como si de repente todos fueran expertos periodistas deportivos. Que no siente la camiseta, que es un pecho frío, que camina la cancha, que no le interesa. QUÉ CARAJO SABEN?????

No se olviden que si Messi quisiera seguir un sueño personal, si quisiera ser campeón del mundo sin importar la camiseta, hace rato podría estar representando a España.

Vivo hace casi dos años en Alemania, y mucha gente que conocí no sabía que en Argentina hablábamos castellano. Mucha gente ni siquiera sabe ubicarnos en un mapa. Pero si saben que Messi es Argentino.

Leí en estos días la famosa carta que una maestra le escribió a Messi. No lo había pensado de ese modo, sin embargo me parece excelente lo que plantea. Qué se le está enseñando a los chicos?. El único esfuerzo que vale la pena es aquel que termina con un trofeo en la mano?.

Todos aquellos que critican a Messi, me pregunto si tendrán algún hijo, hermano, sobrino, nieto que vaya a un club a practicar un deporte, que sueñe algún día con trascender en ello. Seguramente a sus hijos/hermanos/sobrinos/nietos cuando pierden un interclub o un campeonato los castigan, los retan porque ustedes pagan un club para nada, para que él sea un pecho frío que no gane una mierda. Seguro, no?. O les enseñan a disfrutar, a mejorar, a divertirse?. Me pregunto si les gustaría que venga otra persona a criticarlos, a decir que por la culpa de su hijo/hermano/sobrino/nieto el equipo no gana, que no se esfuerza como fulanito que corre todas.

Siempre la misma historia, somos expertos en criticar. Somos todos opinólogos.

Desde el sillón de casa, con una birrita en la mano es fácil decir “hasta yo metía ese gol”. Bueno, dejen de criticar  y si taaaaanto les interesa que Argentina sea campeón del mundo, suelten la computadora y empiecen a entrenar. Muéstrenle al mundo cómo se juega al fútbol, al tenis, al basquet, a lo que sea. Ya que es tan fácil… háganlo. Dejen todo de un día para el otro, múdense a otro país que pague su esfuerzo, entrenen y soporten incluso dolorosas agujas y tratamientos si son necesarios. Eso si, hasta que no ganen algo no esperen que los demás valoren lo que hicieron. Sin la copa del mundo en la mano, no cuenta.

Dejense de joder muchachos. Por favor, llámense al silencio. Y si tanto les gusta criticar, háganlo delante del espejo.

 

#NoTeVayasLio

Mea culpa

Me voy a meter en un tema delicado. Estuve leyendo sobre los chicos que murieron en la fiesta electrónica. Leí sobre lo que pasó esa noche, leí las opiniones de la gente en mi Facebook, así como también leí opiniones de gente a la cual no conozco pero comentaban sobre los artículos que los diarios online publicaban. También leí lo que publicó la novia de uno de los chicos fallecidos.

Lo primero que siento es tristeza. Chicos jóvenes, con la vida por delante, que mueren por haber confundido peligro con diversión (antes de juzgar mi opinión, lean todo). Hablé con Joel al respecto, debido a que tenemos un hijo que algún día será adolescente y entrará en este confuso mundo en dónde al parecer divertirse implica poner en riesgo la salud, a tal punto, a veces, de poner en riesgo la vida misma.

Por qué digo que estos chicos murieron a causa de confundir peligro y diversión?. La verdad yo no le puedo echar culpas al gobierno, a los traficantes, al boliche, ni a la familia. Muchos tiran las culpas para arriba, para al costado, para atrás, para adelante. Se olvidan que estamos hablando de gente mayor de edad que elige por sus propios medios lo que consume?.

No hablo desde afuera, haciéndome la genial eh. Por favor, yo lamento muchísimo lo de estos chicos, pero el primer paso para que estas cosas no vuelvan a suceder es hacer un mea culpa. Yo misma no hace mucho tiempo atrás creí falsamente que un plus para divertirme con amigos era una buena previa, y fondos blancos y blablabla. Nunca consumí estas pastillas, no tengo idea lo que generan, pero si tomaba alcohol y muchas veces me pegó mal. Tuve suerte, porque es así, ni fui inteligente ni tenía control como yo pensaba. Suerte, nada más. Muchas veces en pedo con mis amigas nos hemos subido al auto de algunos “buenos chicos” que nos alcanzaron hasta casa. Las mil y una que nos pudieron pasar y zafamos. Incluso hasta el día de hoy nos reímos  de una vez en la que alguien muy gracioso puso algo en mi trago y yo por unas cuantas horas hablaba vaya uno a saber que idioma. Si, sooooooper gracioso. Me muero de vergüenza de recordar esas situaciones. Me siento pésimo por los dolores de cabeza que les habré generado a mis papás. Pero saben qué?, ellos no me educaron mal. Ni mi papá ni mi papá consumieron drogas, ni siquiera fumaban un cigarrillo. A mi mamá nunca la ví tomando más que algún vasito de algo. Y mi papá si, vino o cerveza con las comidas, pero jamás porque estaba aburrido y quería divertirse. Esa idea estúpida la sembré yo solita en mi cabeza. Por eso mismo digo que la culpa, a cierta edad y en ciertas situaciones, es pura y exclusivamente nuestra.

Por suerte con el pasar del tiempo mis gustos cambiaron y me di cuenta que lo que me divertía era juntarme con mis amigos, comer algo, ver una peli, quizás un fernecito en medio de una buena charla y ya. Pegó el viejazo, no?. Porque resulta que cuando uno pasa a ese momento donde mucho ruido y gente que te pisa ya no te divierten, estás hecho un embole.

En fin, no puedo juzgar a estos chicos porque no los conocía, pero leí lo que publicó la novia de uno de ellos. Ella tuvo la suerte de recibir atención a tiempo y salvar su vida. Esa chica días antes de lo sucedido publicó que lo único que quería era ir a esa fiesta y tener la cabeza en plutón. Algo así, haciendo referencia a que, hablando mal y pronto, se la iba a dar en la pera. La chica fue, según palabras de ella misma, a escuchar un dj empastillada y divertirse con amigos. Se despertó en un hospital con la noticia de que su novio, la persona que más amaba en la vida, murió en dicha fiesta por los efectos de no se qué pastilla. Ella escribió, después de toda esta situación horrible que le tocó vivir, un mensaje para concientizar a sus amigos. Ella hizo su propio mea culpa, aceptó que días antes pensaba que iba a ser la mejor noche de su vida, con amigos, divirtiéndose. Ahora siente un vacío enorme por haber perdido a su novio y no haber podido despedirse. Ella pidió públicamente: “Dejen de creer que la felicidad va por escuchar un dj empastillado”

A quienes me digan que generalizo, les pregunto; Esta declaración no coincide con lo que justamente estoy explicando?. Jugar con fuego, con la idea de que nada malo va a pasar, hasta que pasa. A ella no la salvo su control sobre la situación, ella tuvo la suerte que su novio no. No conozco a las familias de ninguno de los involucrados, pero confió en que,tanto como mis padres o como la madre que yo misma espero ser para Santi, hicieron lo mejor y jamás los alentaron a consumir drogas o alcohol. A partir de cierta edad dejamos de ser niños desprotegidos, y como adultos nos convertimos en lo que decimos, pensamos y hacemos. Una tragedia espantosa, que sin lugar a duda pudo evitarse, pero no cancelando la fiesta, aumentando los controles. Como leí por ahí este tipo de fiestas y las drogas existieron, existen y seguirán existiendo. Entonces?, qué hacemos?, nos conformamos con que hoy sean 5 acá, mañana otros 5 allá… y así?. Habrá que seguir hablando en casa, pero también afuera, entre amigos, abrir los ojos. Estar alertas, aceptar cuando se pasa un límite. Muchas veces los amigos saben  e influyen mucho más sobre uno que la propia familia. No alentemos este tipo de diversión. Desde afuera es fácil decir”si no lo hubiesen hecho esto no hubiese pasado”. Pero para sus familias, sus amigos, solo queda un vacío enorme. Un amigo, un hermano, un hijo, un novio al que jamás podrán abrazar de nuevo.

Leí de todo. Quienes culpan al gobierno, o a las familias que “no supieron educar”. Así como también leí “Ellos eligieron drogarse, que se jodan”. No estoy en ninguna de esas posturas. Estoy simplemente diciendo que en menor o mayor medida todos hemos hecho cosas estúpidas y que si nos detenemos un segundos pensar vamos a ver que pudimos haber expuesto nuestra o la vida de algún ser querido. No podemos jugar con esas cosas. No debemos jugar con esas cosas.

Lo último. Los chicos de la calle, que mueren no solamente de hambre o de frío sino también a causa de las drogas, de ellos no me olvido. No salen en los diarios, y nadie lamenta sus muertes. Hay solo una diferencia, a mi entender. Estos últimos no creo que lo hagan por diversión. Son chicos excluidos y olvidados, sin educación, sin contención. Lo aclaro porque en este país fanatizado de política no falta quién comente que esto no es nada nuevo y quiera convertir el tema en una cuestión de clases sociales, y pelear que si los Kirchner o si Macri y que la mar en coche. No falta quien hable de chetos y villeros. No faltan las comparaciones y las falsas indignaciones.

Se que todos los días pasan cosas, pero aprovecho este caso que se hizo público para expresar mi opinión, que lejos de querer juzgar a alguien, solo pretende hacer una autocrítica y concientizar sobre los malos hábitos a la hora de divertirse.

Para todos igual. La droga mata, y hay que hacerle entender al mundo eso.

Joel

Él se merece un post propio. Él se merece muchas cosas.
La mayor parte del tiempo no le recuerdo cuánto lo amo. Lo peleo, mucho. No sólo porque yo sea insoportable, cosa que todos sabemos, sino porque en la convivencia y en la relación todavía hay cosas por pulir y la verdad que tengo pocas pulgas.

Mi forma de ser no es de mucha ayuda a la hora de estar en pareja. Celosa y peleadora. Bueno, tampoco es que me voy a tirar abajo, soy buena gente, les prometo. Pero detengamonos dos segundos. Dentro de la infinidad de adjetivos que pude haber elegido para describirme, me quedé con estos dos aspectos negativos. Si, soy una persona negativa. Cuánto estoy feliz puedo irradiar felicidad y positivismo para todos lados, pero en general, lo acepto tristemente, soy una mina pesimista. Quejosa.

No me sale tan fácilmente decir mis cualidades o mis aspectos favorables, pero los hay. Y él, mi querido esposo, los ve y remarca constantemente.

Lo amo por eso, por no ser como yo. Por ser optimista y priorizar lo bueno. Él como ninguna otra persona me acepta con mis buenos y malos días, mis cambios de humor. Èl jamás se va de casa sin darme un beso y decirme cuánto me ama. Él me dice a toda hora que soy hermosa, sin importar mi aspecto. Él, incluso enojado, me mira con amor.

Hay muchas cosas que él hace bien, y otras no tanto. Pero yo, por terca o despistada, no le agradezco como debería el inmenso esfuerzo que hace para darnos a Santi y a mi lo mejor. Quien este en pareja sabrá que mantener una relación es un trabajo continuo, que hay que tener paciencia y aprender a que no todos nos expresamos o reaccionamos de la misma manera.

Es fácil que alguien saque lo peor de nosotros. Solo basta estar enojados, en un mal día o que nos hagan algo que no nos gusta. Pero no cualquiera nos motiva a sacar lo mejor. Eso, sin duda alguna, hay que valorarlo.

Te agradezco, mi amor, por lo que haces día a día. Gracias, infinitamente, por quererme de la forma en que lo haces. Pero gracias, sobretodas las cosas, por mostrarme lo que es amar sanamente. Sin mentiras y con confianza. Todo lo demás lo aprenderemos juntos, como hasta ahora. No puedo prometerte que todo va a ser fácil. Tampoco puedo prometerte que no voy a pelear más. Es bastante improbable que mi mal humor desaparezca. Pero hay una cosa que puedo prometerte; siempre voy a tratar de hacer lo mejor para nuestra familia.

Te amo, bis zum Mond und wieder zurück.

 

 

 

Perdonen mi ignoracia…

Lo que voy a escribir a continuación para muchos será una publicación más, interesante o no. Para mi no lo es. Hoy no es un día cualquiera.

Hoy fui a mi curso de orientación. Un curso de 3 semanas que debo hacer previo a mi examen de nivel alemán, en donde aprendo sobre política, historia y cultura alemana. Está claro que en 3 semanas lo que puedo aprender es mínimo, sobretodo teniendo en cuenta que no tengo el nivel más avanzado en el idioma como para meterme a fondo a estudiar este tipo de cosas que requieren, para su perfecta comprensión, un buen manejo de la lengua.

En fin, con las herramientas que poseo y un extraño interés (ya que explicaré  el por qué del adjetivo), pude comprender un poco la historia de este país. Toda la clase sentí una angustia en el pecho y unas ganas de llorar, que contuve porque …bueno, no daba, no?.

Guerras, Holocausto, Hitler, Antisemitismo, Dictadura, Muerte, Crisis, Este, Oeste, Muro….etc. Ustedes dirán, chocolate por la noticia. Todos hemos estudiado u oído alguna vez sobre esto. Pero saben qué?, a mi me toca aceptar, que como lo entendí hoy no lo entendí nunca antes. Hoy me lamente haber estudiado historia en la edad del pavo. En aquel momento ir a la escuela me significaba una obligación y estudiar no me resultaba interesante, pese a mis notas aceptables/buenas.

Bueno, vamos, que tire la primera piedra aquel que nunca dijo o pensó “uh, que embole”, “pasó hace mil años, que aburrido”, “para qué me sirve saber esto?”.
Hoy no quería levantarme de la silla, no ansiaba que llegue el momento del recreo, ni el fin de la clase. Hoy particulamente me molestaron las chicas hablando toda la clase en turco, prestando cero atención al tema y mostrando cero respeto al profesor. Hoy comprendí la historia, pero lo que me hace decir que no es un día más es lo siguiente: hoy me dolió la historia.

Pensé en mi país, que también sabe lo que es la guerra, la dictadura, persecusiones, temer no volver a casa, censura.
Pensé en todos los países que viven esta situación en el presente. Pensé sobre la infinidad de historia que desconozco.

Duele. Duele mucho que la humanidad no aprenda, que estas cosas pasen, que gente muera, que a nadie le importe. Duele. Duele. Duele.

El primer paso para cambiar esto es instruirnos. Por eso les pido que no le den la espalda a la realidad. La historia, pasada y presente, tiene que servirnos a construir algo mejor. Se que los niños,  una gran mayoría, irá a la escuela porque debe ir. Estudiará para tener una buena nota en su boletín, pero no porque desee saber más y más. Muchos sólo se quedarán con un lindo recuerdo (o no) debido a los momentos vividos con sus compañeros/amigos, pero no debido a los libros que leyeron.

Una compañera del curso preguntó como pudo pasar todo eso?, Cómo la gente confió (en este caso) en el discurso de Hitler. Muy dificil responder esa pregunta, pero mi profesor dijo algunas cosas que me resutaron interesantes. Claro que hubo gente igual de perversa que Hitler, que apoyaba todas sus ideas dementes. Pero mucha gente, simplemente estaba desesperada, sin esperanza y aceptó lo que les quedaba más cómodo. Era más fácil echarle la culpa a los judíos y erradicarlos, que aceptar errores propios.

No es esa la naturaleza del hombre?, no les suena familiar?. La culpa siempre es del otro, jamás mia.

Es por eso que en casa también hay que enseñarle a los chicos, fomentar el interés y la esperanza de que algo mejor nos espera. Sólo quien entienda el pasado y se preocupe en el presente por mejorar, logrará buenos resultados en el futuro.

He dicho.

 

Flor 2.0

Desde cuándo uno es mejor o peor persona por estar más o menos activo en las redes sociales?. Todavía existe gente que se cree genial e inteligente por (no) tener facebook, o instagram o un celular último modelo?.

Soy de esas personas que habla mucho, que puedo de igual forma tener una conversación intensa con un amigo de toda la vida como con un desconocido. Resumiendo, soy de las personas que no le pongo mucha “privacidad” a mi vida. Está a la vista, estoy escribiendo en un Blog que lo puede leer absolutamente cualquier persona.

Está mal?, está bien?.

Quien me conozca sabe que desde tiempos inmemorables escribo y escribo. En hojas de papel, en diarios íntimos, en las redes sociales.
Les voy a contar una cosita:
Cuando era chica tenía un cuaderno donde escribía practicamente mi día a día. Saben por qué lo hacia?, porque tenía miedo de algún día olvidarme las cosas. Pensaba que si tenía todo escrito podía recurrir fácilmente a todos esos recuerdos que de alguna forma me habían marcado. Claro que leyendo años después dichos cuadernos, moría de vergüenza de las boludeces escritas, pero tan errada no estaba. De no haber sido por esos cuadernos, muchísimas cosas jamás las hubiese retenido en mi cabeza. Cosas que me hicieron reir, o llorar, o lo que sea.
Otro motivo por el cual es probable que la escritura me guste tanto, es por haber visto a mi mamá hacer lo mismo. Ella siempre escribía pensamientos o poemas, escribía mucho y muy lindo.
Ojalá ella hubiese tenido un Blog en el cual yo pudiera leerla y recordarla. Ojalá ella se hubiese expresado más brindándome la oportunidad de conocerla más a fondo. Ojalá ella hubiese tenido un facebook con fotos de su vida, en el cual yo pudiera ver siempre que lo necesitara cómo era antes de la enfermedad. Porque la cabeza juega malas pasadas, y hace rato en mi retina, tristemente, está la imagen de Stellita con Alzheimer, pero pocas veces y con mucho esfuerzo recuerdo días anteriores. Una charla cotidiana, un abrazo, un consejo.
No hay que ser un genio para darse cuenta por qué me da miedo el olvido. No hay que pensar mucho para entender que no quiero que Santi pase por lo mismo que yo. Le saco miles de fotos, le dejo todo a mano, por si algún día necesita recordar(me).

Volviendo al tema virtual y público, yo hablo de mi, de mis sentimientos, de mis alegrías y tristezas, de mi hijo, de mi relación con mi señor esposo. No me dedico a publicar secretos ajenos, ni a juzgar con nombre y apellido a alguien que no me da su consentimiento para hacer públicos sus temas.

Tuve fotolog, msn, twitter… tengo facebook, tengo mi blog, una página de tejido. Y?. Soy mejor o peor que VOS?.

Me creo superior y mejor que yo misma hace unos años. A mi es a quien critico constantemente. Estoy orgullosa de poder encontrar nuevos fines para el uso de la tecnología.
De pasar horas en un chat a aprender un idioma.
Antes publicaba cuanta pavada se me ocurría, me hice todos los test habidos y por haber, jugue jueguitos pelotudos y seguí modas idiotas. Quién no?.
Hoy puedo decir que la tecnología me ayuda a acortar distancias espacio-temporales.
Gracias a tener estos espacios virtuales, puedo compartir con mis seres queridos el crecimiento de mi hijo. A 15 mil kilometros de distancia pueden ver sus primeros pasos, escuchar sus balbuceos y mediante fotos verlo dormir. Nada será igual que un beso y un abrazo, pero si algo maravilloso tiene la tecnología es permitir este tipo de cosas, que ayudan a que nos extrañemos menos y que de algún modo nos hacen mantener nuestra relación sin pensar en la inmensidad que nos separa.

Hay algo de criticable en esto?. Creo que no, y quien lo critique será porque tiene la suerte de tener a todos sus afectos cerca. Cada uno es como es, se expresa y hace lo que siente, lo que quiere y a veces simplemente lo que puede. Tomé en los últimos años decisiones que no esperaba tomar, y asumí responsabilidades que no todo el mundo con 20 y pico de años  puede afrontar. 22 años viví en un mismo lugar, y de un día para el otro todo eso cambió. De pasear por la calles de Buenos Aires, sin prestar mucha atención a lo que hablaban los demas, me encuentro ahora emocionada cuando reconozco entre tantas consonantes y sonidos fuertes mi querida lengua materna. Mi modo de no decaer, de mantenerme fuerte, es este. Otra persona tendrá su cable a tierra en otra parte. Todos válidos y aceptables mientras no metan en el medio a otra persona. No?.

Vivan y dejen vivir.

Egoístas, abstenerse..

Me dí cuenta que no puedo lidiar con gente egoísta, desconsiderada e irrespetuosa.
A raíz de algunas actitudes de personas que me rodean, llegue a la conclusión de que el peor defecto de una persona es el egoísmo. Esta gente que piensa que su persona es más importante que el resto, que su vida es más importante e interesante que las demás y que sus deseos tienen que satisfacerse antes que cualquier otra cosa.

Los odio.

Yo no soy perfecta, no soy la mejor persona del mundo. Tengo defectos para tirar al techo, y el egoísmo estuvo en mi lista. Pero por suerte eso cambió. Cualquier madre va a darme la razón que no existe el egoísmo teniendo un hijo, al menos no de forma absoluta. Un hijo significa que hay al menos una persona en este mundo que REALMENTE importa más que nosotros, más que nuestros deseos, cuya felicidad está en primer lugar. Uno puede decir y expresar ese sentimiento por los padres, por los hermanos, por los amigos o por nuestra pareja, pero que quede claro que NADA se compara con un hijo propio, sobretodo para las madres, que los llevamos en la panza, que es prácticamente un pedazo de nosotras.

No voy a entrar en esa descripción fantástica y (para muchos) aburrida de lo impresionante que es tener un hijo. El que lo tiene lo sabe y el que no lo sabrá después.

A lo que voy es que sin estar ni cerca de la perfección, mucha gente, viéndome en mi rol de madre, piensa que soy una buena persona, que doy todo por mi familia. Otra gente incluso de antes de que sea madre piensa todo eso. Hay gente que me ha dicho que tengo un corazón muy grande. De oro.

Antes que me tilden de creída, quiero decirles que cuando me dicen algo así me río y pienso “ay si me conocieran…..” . No creo ser ni la mitad de lo que esa gente piensa de mi, pero saben qué?… me llena de orgullo y felicidad que haya gente a la que le transmito eso. Sea o no real,  cómo podría ser algo negativo que alguien piense bien de nosotros?.

Ahora voy a lo que quería escribir, estoy completamente disgustada de sentir a mi alrededor gente que me transmite poco o nada bueno. Es horrible que esta gente, incluso en los detalles más básicos de la vida, muestre un total desinterés por los otros. La típica persona a la cual le ofreces una mano y te toma el codo, el brazo… y todo lo que esté a su alcance. Personas que no saben ni lo básico de vivir en sociedad, permiso, perdón, gracias. Palabras desconocidas para estas personas.
Puedo seguir todo el día describiendo a estos individuos, pero saben qué?, no es a lo que voy.

Hay algo que me indigna y preocupa más que este defecto. Lo realmente aterrador es la gente que tiene esto completamente naturalizado.

Lo explico con un ejemplo.
Mi mejor amigo y su familia más de una vez me remarcaron que tengo contestaciones de mierda. LO SÈ. Quizás gracias a ellos que porque me aman me lo han dicho, no para retarme sino para que lo modifique, pero la cuestión es que lo sé. Muchas veces se que contesto con un tono desagradable, con una mala onda de otra galaxia. Muchas veces fue gracioso, pero otras veces con una simple mirada me han hecho bajar la cabeza y decir, “bueno, si ya se, perdón”. Quiero que sepan que eso no me enorgullece, me da vergüenza, no es algo lindo en mi. No dije que lo haya cambiado, probablemente nunca lo erradique del todo, pero soy consciente que no me favorece. Sin ir más lejos es algo que NO quisiera que Santino aprenda de mi.
El problema con esta clase de gente a la que me refiero, es que NO SABEN que lo que hacen está mal. Para ellos es natural y está bien. O al menos nunca nadie les dijo que es horrible. Eso me preocupa, me entristece. No pretendo que de la noche a la mañana alguien cambie rotundamente, pero cómo hago para lidiar con personas con tan horrible defecto que jamás en su vida tendrán ni la mínima intención de mejorarlo ya que DESCONOCEN tenerlo? .

Bueno….. en cuanto tenga una respuesta les comento.